15.5.20

Paintings oil/canvas(1986-89) of ARIADNE DORMIDA IN NAXOS, marble sculpture in the Museo Nacional del Prado, Madrid, realized by ILUMINADA GARCIA TORRES. exhibition Galería Albatros, Madrid 1990






The immense risk of setting out across the waves
Text catalog Rosa Martínez de Lahidalga (1990)
... It is the Ariadne sculpture of the Museo del Prado, the marble sculpture that Velázquez brought from Rome and that he painted in his magnificent paintings of "Villa Médicis", the one that has inspired to ILUMINADA GARCIA TORRES(Elche1949) to draw Labyrinths in the Geometric Art.
She recovers in her paintings a metaphysics of space and form; of the transit with light and thought.  
It can be done to transcend the simplest image if the brushstroke and the mind are able to raise it to the category level.
This is what happens with her pictorial compositions of cylindrical and cubic forms of reflecting light. They silence or reveal codes.
El inmenso riesgo de partir sobre las ondas
Text catalog Rosa Martínez de Lahidalga (1990)
Exhibition paintings by ILUMINADA GARCIA-TORRES
Galería Albatros. Madrid 1990

Exposición explicativa sobre la limpieza que John Brealey realizó en Las meninas' 

ALFONSO ARMADA Madrid 31 JUL 1984

La Rotonda de Ariadna, en la planta baja del Museo del Prado, acoge desde hoy y hasta octubre, mes en que volverá a su antiguo emplazamiento, la exposición de Las meninas, la obra cumbre de Velázquez, junto a cuatro paneles explicativos del proceso de restauración llevado a cabo en medio de una larga polémica es los medios artísticos nacionales por John Brealey, director del gabinete de restauración del Metropolitan Museum de Nueva York.

La exposición que se inaugura hoy sin ningún acto protocolario, comprende el cuadro restaurado por John Brealey y la documentación generada por el proceso de limpieza. Se ha conseguido reducir de 70 a 10 o 15 micras el espesor de los barnices, que con la polución impedían apreciar los matices y la gama de colores empleados por Velázquez. El oscurecimiento del cuadro es producto, según el director del museo, Alfonso Pérez Sánchez, de los últimos 40 años. "Ya no era posible reconocer los azules de que hablaba Ortega y Gasset. Es el reencuentro con los colores originales, con el recuerdo que tenían Diego Angulo, Rafael Alberti o Antonio Buero Vallejo", añadió Pérez Sánchez.En la muestra que hoy se inaugura se muestran estratigrafías y radiografías que permiten apreciar las variaciones que el pintor efectuó en la disposición de algunas figuras. El paso a paso con fotografías y transparencias en color antes, durante y después de la limpieza, ocupa otro de los cuatro paneles que recogen sólo una parte de la documentación generada durante los trabajos. Toda la información, incluida la aportada por el estudio fisicoquímico previo de las universidades de Harvard y Pensilvania, que iniciaron en 1981 una investigación en colaboración con el Prado, bajo la dirección de la profesora Gridley Mckim Smith, será publicada en un volumen, que también firman el profesor Richard Newman, químico de la Universidad de Harvard, junto a José María Cabrera y Carmen Garrido, del taller de restauración del propio museo.

El proceso seguido es mostrado de forma didáctica y resumida, con textos explicativos de las distintas fases. Tras el estudio físico-químico y estratigráfico, se tomó la decisión de afrontar la restauración y se eligió al británico John Brealey, como el experto internacional más cualificado.

Fotografías ultravioletas

Brealey inició la limpieza el pasado 14 de mayo con disolvente compuesto por acetona, white spirit y alcohol isoprolítico. La toma de fotografías ultravioletas permitió apreciar las lagunas existentes y el estado de conservación de los repintados (restauraciones anteriores efectuadas con óleo). De común acuerdo entre Brealey, los técnicos de restauración y la dirección del museo, se acordó actuar sobre las faltas y los repintados antiguos. Tras este paso, -el más delicado, y en el que, según Manuela Mena, subdirectora del centro, Brealey mostró toda su maestría-, se tomaron nuevamente fotografías ultravioletas, para garantizar que se había actuado sobre las faltas, y que no se había añadido pintura sobre pintura. Resta por hacer el barnizado final, que el propio Brealey aplicará en octubre, inmediatamente antes del emplazamiento definitivo de la pintura, en la misma sala en que estaba.Brealey no asistirá hoy a la inauguración, retenido por compromisos laborales.

Para el director del Prado, que refirió alborozado cómo los pintores abstractos que se acercaron al cuadro restaurado para escuchar la respiración del perro, para maravillarse con las líneas y las gamas de Velázquez, o cómo el pintor Antonio López se emocionaba ante los colores desconocidos, la polémica de la restauración la explica por la sorpresa. "Es como salir a la calle un día de verano con gafas de sol. Si te las quitas te sientes deslumbrado, pero poco a poco te acostumbras a la realidad, que siempre es mucho mejor que cualquier filtro".

La limpieza de Las meninas es el primer paso de una política de restauraciones que tendrá sus próximos frutos en otro cuadro de Velázquez, Baltasar Carlos cazador, efectuada por técnicos del Prado. Existe también el proyecto de proceder a la unificación de barnices y a la limpieza de polución de las Pinturas negras de Goya.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de julio de 1984